La esencia de un buen producto en un ambiente fresco y desenfadado se sirve las noches de estío en la Terraza Interior de El Cingle.
En un jardín exquisitamente perfumado con flores y plantas aromáticas, al amparo de olivos y árboles frutales, El Cingle abre su Terraza Interior para poder cenar a la luz de las velas en las frescas noches de verano. Un ambiente tranquilo y relajado, para compartir una cena con amigos entre música y copas de vino.
Para esta desenfadada velada al aire libre, nada mejor que un menú a base de elaboraciones sencillas. El Cingle selecciona para la barbacoa de la Terraza Interior el mejor producto, y lo sirve sin excesivas manipulaciones, para que aflore su esencia. El toque final lo aporta un surtido de los postres de siempre.
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